Intervención a domicilio

La intervención a domicilio consiste en desplazarnos al hogar de la familia para trabajar directamente en el entorno natural del niño o niña. Creemos que el hogar es el contexto más significativo para su vida diaria —sus rutinas, su confort, su seguridad— y por eso ofrecer los servicios allí permite que las estrategias sean funcionales, reales y adaptadas a su día a día.

 

Este servicio nace de una filosofía de intervención centrada en la familia (family-centered / family-based), donde la familia es parte activa del proceso, colaboradora y coautora de las estrategias, lo que potencia la eficacia, la generalización y la sostenibilidad de los cambios. 

¿Por qué elegir intervención domiciliaria?

Contexto real y natural

Nos observar las rutinas habituales del niño, su espacio sensorial, sus recursos, sus limitaciones, sus dinámicas familiares, sus hábitos de alimentación, sueño, juego, higiene, etc.

Estrategias realistas y funcionales

Las actividades, adaptaciones y sugerencias que diseñamos se piensan para el día a día (cómo organizar espacios, rutinas, tiempos, apoyos sensoriales) con la familia, en su entorno.

Empoderamiento de la familia

Al implicar a la familia en el proceso, la hacemos protagonista: reciben acompañamiento, formación, recursos, y aprenden a aplicar estrategias de forma autónoma.

Flexibilidad

Permite adaptar la intervención a las necesidades reales del niño en su contexto inmediato y ajustar los apoyos según su evolución y circunstancias del hogar.

Nuestro enfoque: Terapia Ocupacional Familiar y Compasiva

La intervención domiciliaria se realiza siguiendo un enfoque centrado en la familia como la que muchos profesionales de Terapia Ocupacional emplean en atención infantil y primeros años.

Este enfoque parte de varios principios fundamentales:

Considerar al niño o niña como parte de un sistema —su familia, su hogar, sus rutinas— y no como un individuo aislado.

Reconocer que los padres, madres o cuidadores conocen al niño mejor que nadie: por ello colaboran activamente en la definición de objetivos y estrategias.

Basarse en sus fortalezas, recursos y en lo que ya funciona, potenciándolo y adaptándolo al entorno familiar.

Ser flexible, individualizado y centrado en lo que verdaderamente importa: la participación del niño, su autonomía, su bienestar, su calidad de vida.

Una intervención que combina sensibilidad, respeto, acompañamiento cálido, empatía y profesionalidad, con el propósito de apoyar al niño y a la familia, de manera colaborativa, considerando sus circunstancias, posibilidades y contexto emocional.

¿Qué se puede trabajar en domicilio?

Dependiendo de las necesidades del niño/a y de los objetivos establecidos, en la intervención a domicilio podemos trabajar:

  •   Integración sensorial, adaptando espacios, rutinas, estímulos, apoyos sensoriales, tiempos de regulación — para favorecer que el niño se sienta cómodo, organizado, autorregulado en su propio entorno.

  •   Intervenciones relacionales: fomentando la comunicación, la interacción, el vínculo — trabajando con la familia para favorecer espacios de juego, de conexión, de relación significativa. (DIR-Floortime)

  •   Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD): higiene, vestido, alimentación, sueño, juego, rutina diaria — con especial atención a la autonomía funcional, ya que al trabajar en casa se puede fomentar la independencia real, dentro de su contexto natural.

  •   Rutinas familiares y ambientales: organización del hogar, distribución de tiempos, ajustes sensoriales y ambientales, establecimiento de horarios, espacios, normas suaves — todo orientado a mejorar la calidad de vida, la regulación y la participación.

¿Cómo trabajamos este servicio de domicilio?

Recogemos información sobre su hogar, sus rutinas, sus necesidades, sus preocupaciones, sus metas y sus recursos.

Nos desplazamos al hogar para observar el entorno físico y sensorial, la organización del espacio, las rutinas, las interacciones, los desafíos y posibilidades.

Evaluamos cómo el niño realiza sus actividades cotidianas en su entorno natural —alimentación, juego, sueño, higiene, comunicación, participación— para detectar barreras y recursos.

Con la familia, elaboramos estrategias adaptadas a su hogar, su rutina y sus objetivos. Incluye adaptaciones ambientales, pautas sensoriales, propuestas de actividades, organización de rutinas, intervenciones relacionales.

Enseñamos, explicamos, co-trabajamos con padres, madres o cuidadores para que puedan aplicar las estrategias día a día, con seguridad, coherencia y continuidad.

Realizamos visitas periódicas (o virtuales si procede) para evaluar cómo funcionan las estrategias, resolver dudas, adaptar lo necesario y apoyar a la familia en su proceso.

Beneficios de la intervención a domicilio

Las estrategias y adaptaciones son realistas y ajustadas al hogar.

Lo aprendido se traslada directamente al entorno natural.

Aumenta la autonomía funcional del niño al trabajar en su entorno.

Fortalece el vínculo familiar al implicarla.

Promueve la participación real del niño en su vida cotidiana.

Facilita un acompañamiento humano, cálido y respetuoso.

Contacta con nosotras

La intervención domiciliaria representa una forma de trabajar con compromiso, respeto y realismo: acompañamos al niño y a su familia en su propio contexto, facilitando cambios significativos, sostenibles y concretos.

 

Gracias a un enfoque centrado en la familia —flexible, personalizado, compasivo—, podemos ayudarles a desarrollar recursos, estrategias y rutinas que transformen su día a día, potenciando la autonomía, el bienestar y la participación real.

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